Ingreso de Aries, México 2017: PRI, elecciones Edo. Mex. y más.

Les comparto algunas breves observaciones iniciales acerca del análisis del ingreso de Aries 2017, para México, como parte de un trabajo en progreso al cual iré añadiendo más observaciones conforme avance el año. Se trata de un ejercicio de observación y reflexión, de investigación acerca de nuestra comunidad y realidad colectiva, no de predicciones definitivas ni mucho menos fatales. La técnica de los Ingresos es una de las más usadas en la astrología mundana: refiere a las cartas levantadas para cuando el Sol ingresa a Aries o Capricornio (equinoccio de primavera y solsticio de verano, respectivamente) y para un lugar específico (la capital de un país, por ejemplo).

En este caso, la carta del ingreso de Aries es válida para todo el año según la astrología tradicional, dado que el ascendente se encuentra en un signo fijo, es decir, en el grado 19° de Acuario. El regente tradicional del ascendente, que es Saturno, se halla en una conjunción, muy exacta, con la Luna. La conjunción es en el grado 28° de Sagitario, en la casa 11, cerca de la cúspide (dependiendo del sistema de casas que uno use…); por otro lado, la Luna rige la casa 6. Signatura de malestar y descontento, pero también el inicio de un nuevo ciclo de construcción de una mayor conciencia y responsabilidad social. Veremos que esta conjunción parece que estará particularmente relacionada con el PRI.

Al tomar como referencia la carta natal de México (uso la carta que establece Luis Lesur), con el grado 17° de Aries ascendiendo, notamos que el ascendente del ingreso cae en la casa 11 de la carta de México, muy cerca de la cúspide; es decir, se enfatiza el simbolismo de la casa 11. Lo cual observamos en una crecientemente dolorosa toma de conciencia y participación social los meses recientes, a partir de las monstruosas manifestaciones de corrupción, injusticia e inseguridad. Me parece que podremos identificar un incremento del ejercicio y actividad política de la sociedad, como expresiones de hartazgo y desconfianza, así como la posibilidad de una mayor madurez y cuidado de nosotros mismos como comunidad, la cual requiere mayor independencia emocional (p. ejem., hace apenas unas semanas vimos la ruptura con el gobierno de diversas organizaciones sociales dedicadas a atender la cuestión de la violencia, los desaparecidos, etc. y que estaban siendo espiadas por el mismo gobierno). En los partidos políticos encontraremos estos meses un triste retrato de esta conjunción, la cual también parece evidenciar la diferencia entre las estructuras de gobierno (Saturno) -político, social, económico-, y los gobernados, el pueblo (Luna). Se trata de una firma melancólica, asociada a pesadillas; hay un elemento de depresión, y donde, también, podemos identificar problemas de salud, entre otras cosas, causadas por la contaminación: el plomo siendo regido por Saturno, en conjunción con la Luna (salud pública), rigiendo la casa 6 (enfermedades). Los servicios públicos de salud (IMSS e ISSTE) se pueden ver ajustados o recortados, así como los sindicatos de trabajadores asociados a estos pueden manifestar conflicto social. Asimismo se pueden ver afectadas las guarderías y los niños más pequeños en general, como también el servicio y suministro de agua potable y la administración de las aguas negras; ¿problemas por el llamado fracking?

Para Saturno, se trata de una posición potencialmente represiva, dictatorial, tomando en cuenta que Saturno se halla en su propio decanato, asociado con el ejercicio impositivo de la fuerza, con una tendencia tiránica (amén de las expresiones de xenofobia e intolerancia religiosa que hemos visto desplegarse desde que el astro ingresó a Sagitario, así como la problemática de la migración, en el mundo pero también en nuestro país); entre otras cosas, podemos destacar una violencia dirigida hacia las mujeres (Luna), la cual puede llegar a un punto de crisis en el año de la revolución, particularmente hacia mediados-finales de enero.También será relevante, con esta conjunción Saturno-Luna, el papel jugado en el ámbito social y político por parte de figuras femeninas: ha querido reaparecer Elba Esther (buscando apoyar a MORENA, al menos en el Edo. Mex.), pero ahí están Margarita Zavala, Josefina Vázquez Mota, Delfina Gómez, Eva Cadena, Karime Macías (esposa de Duarte), la nefasta hija de Romero Deschamps y Agustina García de Jesús,  la recién elegida candidata zapatista, por nombrar a algunas.

 Oposición Marte-Saturno: ¡clima extremo para el cuerpo y para el alma, calor y frío con sequedad predominante!

Es importante destacar el vínculo que tiene la carta del ingreso y la carta de fundación del PRI  (4 de marzo de 1929, a las 11 de la mañana, CdMx), donde encontramos también una conjunción de la Luna-Saturno prácticamente en los mismos grados; la Luna, de hecho, se encuentra exactamente en el mismo grado que en el ingreso y Saturno en el último grado (grado 30°) de Sagitario. En la carta del PRI, Marte se halla en oposición a esta conjunción y, debemos recordar, que los próximos días se volverá exacta la oposición Marte – Saturno, muy cerca del eje de grados en donde se encuentra la conjunción Luna – Saturno oposición Marte de la carta de fundación del PRI. Recordemos también que hace dos años, cuando el PRI tuvo su retorno de Marte, fueron las elecciones de junio de 2015 y hubo un avance significativo del PRI en términos de diputaciones y gubernaturas, sin embargo, en esta ocasión podemos encontrar una historia diferente, considero que habrá algún tipo de ruptura, incluso puede ser de forma violenta o que haya un acto de violencia alrededor de la misma. En el 97, cuando Marte en Virgo hizo cuadratura a esta configuración en la carta del PRI (Marte op. a Luna conj. Sat.), perdieron la Cd. de México y su dominio en el congreso. El PRI para el final de esta año va a tener su retorno de Saturno, y la última vez que tuvo este retorno (en enero de 1988), se creó el Frente Democrático Nacional, liderado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Porfirio Muñoz Ledo, entre otros; surgió de la llamada “corriente democrática” al interior del PRI. Así pues, parece que podemos esperar para este próximo retorno una fractura muy significativa o debacle del partido debido al cierre de ciclo saturnino en su carta.

Por cierto, respecto al Marte del ingreso, este se muestra detrimentalmente activo (grado octavo de Tauro, su detrimento), particularmente, alrededor de la 2da-3ra semana de mayo (y hasta alrededor del 20 de junio), así como alrededor de la 2da-3ra semana de diciembre. El 15 de mayo fue el lamentable y paradigmático asesinato del periodista Javier Valdez, en Sinaloa. Marte (sextil Neptuno) en el ingreso rige la casa 3, misma casa en la que se haya en la figura, la que corresponde a comunicadores y periodistas, entre otras cosas (p. ejem., Marte: militares, aquí relacionado con la 3: recientemente Sedena impuso prohibiciones a los reporteros de La Jornada, y al hacerse público -casa 10- tuvieron que recular). Cabe notar también que Urano se haya en la cúspide de la 3 en la carta de ingreso. Pero Marte también rige la 10: entre otras cosas el gobernante y las acciones del gobierno. Marte en Tauro y cadente… retrato de incapacidad; de agresión pasiva o el mantenimiento de los conflictos, además del recurso indirecto a la violencia… ¿puede enfermar el presidente (casa 10), o hacerse pública una enfermedad? (la 3 radical es la 6 de la 10, por casas derivadas). La popularidad del presidente parece decaer aún más conforme finaliza el 2017. ¿Explosión de ira contenida? ¿Otro escándalo destapado por los medios de comunicación?

Elecciones en el Estado de México 2017

Con el nuevo retorno de Marte que tiene la carta del PRI (31 Mayo-3 Junio), suponemos que acelerarán vigorosamente el acostumbrado ejercicio agresivo y corrupto para conseguir votos. Por otro lado, en primera instancia y algo por encima, observo que las cartas natales del PAN y de Josefina Vázquez Mota no cuentan con mucha oportunidad para ganar estas elecciones, de la misma forma que la carta natal -sin hora de nacimiento-, de Delfina Gómez no parece contar con movimientos particularmente favorables para ella de aquí a los próximos días (los cuales incluyen el día de las elecciones), sin embargo, para finales de este año y el año siguiente, puede crecer significativamente… lo que tal vez pudiera ser argumento de fortuna en estas elecciones. En el caso de MORENA, hay dos cartas: para MORENA como partido político (9 de junio del 2014) y otra como asociación civil (octubre de 2011). Tomando en cuenta la carta de MORENA como partido político (aunque no contamos con la hora), observamos ciertas posibilidades de ganar las elecciones debido a que ha recibido tránsitos favorables de Júpiter a su trígono Sol-Marte,  sin embargo, se observan las misma posibilidades para el PRI, que aunadas a las prácticas corruptas del partido, podrían propiciar su triunfo, no sin que éstas se conviertan en la causa de futuros cuestionamientos que puedan contribuir a su debacle crítico, por ejemplo; esta situación negativa para el partido se potenciará de forma progresiva con sus correspondientes consecuencias a unos días de la oposición exacta de Marte-Saturno que resonará con la conjunción Luna -Saturno de la carta de fundación del PRI y de la carta del ingreso de México.

Las lunaciones

La Luna nueva del 25 de mayo en Géminis está en la casa 1 de la carta del PRI, sin mayores aspectos, sin embargo, contribuye a la posibilidad para permanecer en el Estado de México, manteniendo el centro de poder actual del PRI; sabemos que perderlo significa disminuir a cerca de cero sus posibilidades para las elecciones federales del 2018. En cuanto a MORENA , la lunación caería en el mismo signo solar que la carta del partido, lo cual resulta favorecedor para estas elecciones. Me parece que hay ciertas posibilidades de que gane MORENA, “a la buena”, así como de que, a pesar de tratarse de un auténtico triunfo, éste sea arrebatado por un fraude del PRI y que éste “gane”. Pero que por ello, las elecciones sean impugnadas y quizás anuladas; y entonces, que el PRI pierda el Edo. Mex.

Sábado 27 de Mayo, 2017.

 

Copyright © Capulus 2015-2020.
Todos los contenidos de este sitio web están protegidos por derechos de autor.                  Está prohibido copiar o reproducir de cualquier modo la información aquí presentada sin autorización previa del autor.

Ejemplos de la práctica de magia astrológica como una herramienta terapéutica (parte 3)

Por “Capulus”

Conferencia presentada en el 2do Encuentro de Astrólogos en México, ENASTROME, Ciudad de México, 5 de Mayo 2013.

Parte 2

Se trata entonces de prácticas imaginarias pero no en el sentido de irreales sino de un arduo entrenamiento y ejercicio educado de la imaginación, la cual tradicionalmente es el órgano de conocimiento espiritual por excelencia. A la pregunta, entonces, ¿de qué son los dioses? podemos decir que se trata de imágenes, pero tanto la imagen como la imaginación tienen una realidad propia. Para comprender esta realidad es necesario imaginarla, saber imaginarla. Digamos que la realidad de la imaginación tiene tanta realidad como uno sea capaz de saber imaginar y si esa imaginación fundamentalmente es lo que llamamos mundo, universo, entonces los ejercicios rituales imaginarios de conocimiento de psique, ejercicios terapéuticos que emplean la recitación y canto de himnos, acompañados de la música que anima el baile, los sahumerios, colores e imágenes correspondientes, son ejercicios terapéuticos, de terapia cósmica pero no en el sentido de aplicar un conocimiento acerca del cosmos para satisfacer mis necesidades narcisistas –esto es importante y parte del proceso pero igualmente se presta para una seria distorsión vanidosa- sino terapia cuya finalidad es el cosmos mismo, la comunidad mayor de todos los seres vivientes de la cual formamos parte. Y no me refiero a forma alguna de misticismo hippie, “abracemos a los árboles”, ni nada por el estilo. Sino a sanar el mundo, parafraseando la propuesta de la psicología arquetípica de James Hillman; la integración y restauración del cosmos en su unidad, planteándolo de manera más críptica. Ahora, desde la antigüedad hay una crítica constante por parte de los filósofos místicos contra los astrólogos, entendiendo por esto a los intérpretes profesionales de cartas astrales; el que no haya una piedad en su práctica sino comúnmente sólo una preocupación meramente técnica y comercial. Irónica y paradójicamente, aunque trabajan con los dioses no saben qué son ni se preocupan por ello. Para estas tradiciones la imagen es el medio fundamental del conocimiento de los símbolos astrológicos, de las realidades que revelan, de los dioses; no los conceptos ni los discursos ni los libros;  un conocimiento de los dioses directo y primario que culmina en la unión, no el conocimiento indirecto y secundario, discursivo, que se genera en la interpretación de una carta astral, el cual, eso sí, puede ser entendido como preliminar al conocimiento directo. El ritual es imagen en acción, una acción teatral; de la misma manera como para los griegos e hindús la vida es una gran representación teatral, a veces una tragedia, a veces una comedia, pero quizás la mayor parte del tiempo una farsa.

mashalla

      Una de las definiciones tradicionales de magia, que es la que aquí emplearé, es la de ciencia de las imágenes. Se trata de un trabajo con imágenes que, como señalé, al no depender esencialmente de discursos ni conceptos o de la mente racional, es algo respecto de lo cual nosotros los mexicanos nos hallamos más cercanos, siendo nuestra cultura más sensible a la fuerza de la imaginación –para bien o para mal-, con una capacidad devocional más intensa que la de las culturas europea y gringa, a las cuales, sin embargo, nos empeñamos arduamente en imitar, tiesos y rígidos como son en lo que a la imaginación se refiere. Tenemos necesidad, si queremos hablar de una tradición propia al día de hoy, de desarrollar un imaginario propio. El simbolismo astrológico, principalmente por razones de un eurocentrismo, ha dependido excesivamente del imaginario mítico greco-romano, y además generalmente en una versión “light” y “deslactosada” muy pobre. No propongo que abandonemos dicho imaginario extraordinariamente valioso, sino que nos demos cuenta de que nosotros podemos además enriquecerlo reconociendo otras tradiciones míticas igualmente profundas y amplias y sobre todo más directamente ligadas a nuestra vida diaria, como es el caso de las tradiciones afro-caribeñas que compartimos con todo Latinoamérica, por ejemplo; además, todas las cuales tienen correspondencias y sincretismos con el imaginario católico, un imaginario con el cual estamos mucho más profunda y directamente vinculados que con el greco-romano, desde luego.

      Por ejemplo, la figura mítica de Jesucristo tiene una extensísima y profunda asociación solar, su vida (nacimiento, pasión, muerte y resurrección) siendo rememorada a lo largo del año, el ciclo solar: figura modélica o heroica que representa una realidad interna; el espíritu o el conocedor, la auto-conciencia divina, causa de nuestra conciencia ordinaria; el arquetipo del Hijo de dios, una potencial experiencia para todo ser humano –la auto-realización- y no exclusiva de un solo señor en un exclusivo momento de la historia, literalmente el “hijo de dios”.  Luz, verdad, el camino; justicia y felicidad, todas ellas formas típicamente solares que potencialmente puede mediar esta imagen si descubrimos su realidad en nuestro interior, en vez de dogmáticamente asumir la literalidad del mito como historia. Y bueno, es que hasta puede uno acudir a una iglesia como si fuera un templo solar, el domingo, día del Sol. Una imagen, pues, solar como Sócrates o Buda, pero mucho más vinculada a nosotros al habitar nuestro imaginario colectivo y por lo tanto cargada de libido o vida y emoción propia. Una imagen solar a la que se le puede rezar; pero atención: el rezo supone ser una técnica de apertura del corazón para que surja la intuición, no la repetición monótona de un dogma. De la misma manera las imágenes de la Virgen, que son muy variadas y complejas, son imágenes de la Luna y Venus. Otra poderosa presencia viva en nuestro imaginario cultural o inconsciente colectivo es el Diablo, inquietante imagen del Plutón astrológico; símbolo de lo que en lenguaje de la psicología se llama la sombra.  Podríamos hablar también de las imágenes de San Lázaro y San Cipriano, santos que se corresponden con Saturno, o bien Miguel y Gabriel, desde hace muchos siglos los tradicionales ángeles del Sol y del elemento fuego y de la Luna y del elemento agua respectivamente. Pero quizás algunos, o probablemente muchos de ustedes, piensen que no sienten simpatía o conexión con el imaginario católico; a final de cuentas la mayoría de los astrólogos son renegados religiosos o bien, gracias a dios, dejaron la dogmática educación religiosa de la infancia buscando algo más satisfactorio; pero, ¿simplemente adoptar otro conjunto de creencias me transforma? Si alguien siente incomodidad, antipatía o incluso molestia por estas asociaciones, o bien alegría, deleite o simpatía, me permitiré señalar que eso es significativo en términos psicológicos, ahí hay material de trabajo y la imagen es el medio operativo para vincularse con esa realidad anímica, el medio para depurar y sanar lo que esa imagen simboliza; sanación no sólo personal sino fundamentalmente del imaginario colectivo, lo que quiere decir no sólo social sino cósmico (siendo el cosmos es gran comunidad de la que formamos parte), lo que también quiere decir divino; además lo que por un lado se puede concebir como experiencia de sanación, por el otro supone ser una actividad gozosa, alegre y sensual, como la práctica del canto y del baile. ¿Entonces, no se supone que la energía plutoniana incomode, inquiete? ¿Aquella que por definición se halla más allá de los límites de la hipócrita “corrección política” saturnina, la cual irónicamente permea los discursos comerciales de “la espiritualidad” moderna occidental? Es que una cosa es pensar acerca de esto y otra vivirlo. Esta forma de practicar la astrología puede tal vez parecerles exótica a algunos pero es tal como se practica aún hoy en día en la India, en algunas partes de China así como entre budistas tibetanos; o bien, en algunas pequeñas comunidades en Brasil, Cuba o México, entre otros países latinoamericanos. De hecho, desde la época de la astrología árabe medieval, que recoge la tradición helenística desarrollándola extraordinariamente, hay un intenso contacto e intercambio con las tradiciones de la India y China que directamente influirá en el desarrollo de las tradiciones mágicas astrológicas netamente occidentales del Medievo tardío y el Renacimiento, las cuales parten de un contexto filosófico crítico para con la magia y la astrología respecto a que éstas primariamente no debe ser entendidas como meras técnicas (¡cómo les gusta a los astrólogos fantasear inventando nuevas y nuevas técnicas¡) sino comprendidas como una práctica ética, es decir, comprendidas por medio de una práctica ética, una síntesis subjetiva del conocimiento transformado en experiencia que transforma; un ejercicio contemplativo cuya efectividad depende del estado interno del operador y por lo tanto de su capacidad de auto-transformarse, de una dignificatio o exaltatio –dignificación o exaltación- del ejecutante, si usamos los términos latinos.

      Por último he de mencionar que algunas de las técnicas rituales de las que hablaré, en cierto sentido, algunos de ustedes ya las conocen; por ejemplo, aquellas relacionadas con los ancestros, los muertos y el mundo inferior, plasmando así el simbolismo de Marte, Saturno y Plutón. Nada más que a estas prácticas de comunicación con los ancestros ahora les llamamos “constelaciones familiares”. ¿Uno no tiene que creer literalmente en fantasmas para entender que nuestros ancestros están presentes de muchísimas maneras en nuestras vidas, nos les parece? No digo que sean lo mismo, pero sí que cumplen funciones análogas. Nada más que, incluso los astrólogos que también “constelan”, como dicen usando un extraño neologismo, parece que no tienen medio de vincular ambas prácticas, la astrológica y la de las constelaciones, algo que la tradición comúnmente contemplaba como prácticas que pueden coordinarse con el simbolismo astrológico, y no me refiero solamente a lo que sucedería si las constelaciones se realizaran en el momento astrológico propicio, que ya en sí sería un elemento fundamental, sino que el simbolismo astrológico mismo, aplicado y experimentado ritualmente, puede ser un medio por lo menos igualmente efectivo; digo por lo menos, aunque obviamente estoy implicando que me parece que puede serlo más, dada la sinergia que es posible que así sea generada. Recalco esa posibilidad de que sea generada, pues, dicen los teúrgos, la práctica mágica de ninguna manera subordina a la divinidad ni al cosmos a mi voluntad; la disciplina de la voluntad es una condición necesaria pero no suficiente; dicho de otra manera, el resultado no depende en última instancia del operador; pensarlo así sería asumir una postura muy infantil respecto a la magia, como si fuera algo así como lo que hace Harry Potter; una imagen que precisamente retrata nuestra tan infantil concepción cultural de la magia; lo que no quita que efectivamente pareciera que en la magia siempre ha hay algo muy juguetón, lúdico. La licencia operativa del ejecutante, su autoridad efectiva o dominio, está en el sí mismo; es proporcional a su capacidad para el auto-dominio –muy lejano y contrario del reprimirse a uno mismo- o expresión de la autoridad del sí mismo, objetivo de la práctica ética filosófica, la cual, en términos de una teología poética, o mitología, se concibe que culmina en la unión entre el sí mismo o unidad individual y el sí mismo total o unidad absoluta simbolizada por ese yo divino creado por el teúrgo, creador de dioses.

Copyright © Capulus 2015-2020.
Todos los contenidos de este sitio web están protegidos por derechos de autor.                  Está prohibido copiar o reproducir de cualquier modo la información aquí presentada sin autorización previa del autor.

La Astrología y Los Ángeles

Cita

*Apuleyo sobre la naturaleza del Daimon

      “Este daimon a que me refiero es un verdadero guardián, prefecto singular, observador íntimo, cuidador particular, conocedor confidente, indicador asiduo, árbitro personal, testigo inseparable, reprobador de las malas acciones y alabador de las buenas, con tal que se lo reconozca religiosamente, se lo comprenda con sinceridad y se lo honre piadosamente, como fue honrado por Sócrates con justicia y pureza de costumbres; es previsor en las incertidumbres, consejero en las dudas, protector en los peligros, alivio en las necesidades; el cual podrá mediante sueños, señales especiales e incluso quizá con su presencia visible, cuando el caso lo exija, preservaros del mal, favorecer vuesto bien, levantaros de las caídas, sosteneros en las vacilaciones, aclarar asuntos difíciles, guiar la buena fortuna y corregir la adversa.”

*Del Grupo de estudio La Astrología y Los Ángeles

 

apuleius3

Copyright © Capulus 2015-2020.
Todos los contenidos de este sitio web están protegidos por derechos de autor. Está prohibido copiar o reproducir de cualquier modo la información aquí presentada sin autorización previa del autor.

Ejemplos de la práctica de magia astrológica como una herramienta terapéutica (parte 2)

Por “Capulus”

Conferencia presentada en el 2do Encuentro de Astrólogos en México, ENASTROME, Ciudad de México, 5 de Mayo 2013.

Parte 1

Las últimas décadas hemos visto la recuperación y traducción de textos astrológicos, muchos de los cuales no habían sido conocidos desde hace siglos o incluso milenios, si pensamos en el material babilónico, la “tradición madre” que heredan los griegos, a la cual añaden elementos egipcios y persas todos los cuales son sintetizados y formulados en términos de su discurso y vocabulario filosófico, pero de acuerdo con una idea de filosofía y razonamiento mucho más compleja e integral que la idea moderna de filosofía tal como se enseña en las universidades, sino una idea de filosofía como forma de vida y práctica espiritual que incluye e integra el método y rigor demostrativo; esto es parte de lo que está cambiando, precisamente, el darnos cuenta que la visión del mundo griego antiguo es mucho más cercana a la de la India y China y no el antecedente natural del pensamiento europeo moderno, que dogmáticamente llamamos “científico”, cuando más bien se halla subordinado a una ideología comercial y tecnológica. La academia occidental, las formas contemporáneas de producción de conocimiento viven un entrampamiento burocrático mayúsculo, crítico (algo que incluye, por supuesto, a las asociaciones astrológicas) pero al mismo tiempo hay una mayor apertura a investigar estos temas y también un mayor involucramiento de los practicantes de la astrología con la academia. De toda esta investigación surge una imagen de la astrología como una muy poderosa herramienta de diagnóstico pero que ha perdido contacto con su propio reportorio ancestral de remedios prácticos, de prácticas rituales astrológicas, tanto enfocadas en lo externo como en lo interno pero de hecho, enfocadas a la integración de ambos; basadas en el mismo diagnóstico a partir de la carta astral y que emplea un amplísimo sistema de correspondencias entre los planetas y signos zodiacales y todos los reinos del mundo natural. Se trata de experimentos psicológicos, de un performance filosófico que propicie el conocimiento y la unión con los dioses. Es muy importante entender que los antiguos no creían en los dioses como, por ejemplo, comúnmente se piensa que un religioso cree en dios, sino más bien algo más cercano a como creemos en los personajes de una película: dentro de un espacio ritual colectivo, dentro de la sala del cine, durante la proyección de la película, creemos, nos identificamos con diversos personajes, sufrimos o gozamos con ellos, vivimos una experiencia que nos transforma emocionalmente, una experiencia que adquiere una realidad propia, pero al acabar la película nadie se preocupa por la existencia de los personajes. Al hablar de dios o de dioses estamos usando metáforas, imágenes, pero metáforas e imágenes vivas, que tienen una realidad propia. Claro que en la antigüedad existían, al igual que ahora, interpretaciones populares y supersticiosas acerca de dios o los dioses, pero en las tradiciones cultas -simplificando mucho las cosas- los dioses son interpretados como los atributos, los aspectos, los rostros o incluso los miembros de una divinidad superior desconocida e inefable, dios de dioses que carece de todo atributo o forma, por lo tanto ni se le rinde culto ni es posible conocerla directamente sino por medio de sus manifestaciones divinas o dioses, potencias administradoras del cosmos; raíces del universo de nuestra experiencia que como tales le dan sustento, vida y orden. El cosmos es el gran templo divino que tiene un extraordinario altar, la bóveda celeste en donde se encuentran los astros, estatuas de los dioses cuyo acto de creación eterna del cosmos es un acto ritual dedicado al dios de dioses; el devenir cósmico es una plasmación litúrgica. El universo es el cuerpo o la manifestación divina por excelencia, es un lenguaje vivo. Es decir, de alguna manera, lo que metafóricamente llamamos dioses son realidades inteligentes, vivas y consientes o con una vida propia o en sí, ellas mismas parte de un lenguaje divino de algo que, amoroso y juguetón -otra descripción metafórica- busca dialogar con nosotros y en nosotros y que para ello plantea y acepta su antropomorfización como una forma de entendimiento común basada en la analogía pero que por lo tanto no puede ser entendida simplemente de manera literal. Así pues es como los dioses se manifiestan, se dan a conocer en la imaginación, iluminando la imaginación de los teúrgos o practicantes que interpretan filosóficamente su arte ritual astrológico. Son los dioses, en este sentido, quienes revelan los símbolos astrológicos; es decir, los símbolos no son, en última instancia, una construcción humana, racional y consiente, sino una manifestación de la naturaleza, que también quiere decir del cuerpo, una manifestación en la imaginación donde la naturaleza o el cosmos nos interpela. A diferencia de la filosofía moderna que ha conformado la comprensión de la psique de la psicología moderna, algo que también está cambiando profundamente en las últimas décadas, para los griegos la psique no es algo ni que literalmente sea “mío” ni que esté literalmente dentro de mi cuerpo; para algunos filósofos platónicos, por ejemplo, de hecho es al revés, el cuerpo está en el alma, no el alma en el cuerpo. El alma es el mundo o naturaleza, conformada desde su interior por los paradigmas o categorías fundamentales de la existencia, representadas por los astros.

Parte 3

catharis-universum

Copyright © Capulus 2015-2020.
Todos los contenidos de este sitio web están protegidos por derechos de autor.                  Está prohibido copiar o reproducir de cualquier modo la información aquí presentada sin autorización previa del autor.